Deshidratación en niños: Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención

Deshidratación en niños: Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención

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Deshidratación en niños: Causas, Síntomas, Tratamiento y Prevención
Deshidratación en niños

     La deshidratación en niños tiene distintas causas que ponen en riesgo la vida del pequeño. Aprender a identificar los síntomas de deshidratación es importante para un tratamiento oportuno. 

    Continúa leyendo para enterarte de qué es la deshidratación, cuáles son las causas, síntomas para identificarla, tratamiento y prevención. 

¿Qué es la deshidratación en los niños? 

    La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde líquido de forma excesiva sin una reposición adecuada. 

    Este desequilibrio entre la salida y entrada de los líquidos en el cuerpo ocasiona un mal funcionamiento de los órganos y sistemas del organismo del niño. 

¿Por qué los niños y los bebés se deshidratan más rápido? 

    Los bebés y los niños tienen una mayor predisposición a deshidratarse por distintas razones: 

Los niños se enferman con más frecuencia 

    La inmadurez de su sistema inmunológico los predispone a enfermarse frecuentemente, por lo tanto, tienden a tener síntomas como fiebre, vómitos o diarrea, que aumentan las pérdidas de líquidos y pueden provocar la deshidratación. 

El mayor porcentaje de su composición corporal es agua 

    Hasta el 70% del peso corporal de un bebé es agua. A medida que el niño va creciendo, este porcentaje disminuye hasta situarse entre 60 y 50% en la edad adulta. 

Tienen un volumen corporal menor 

    Esto hace que pierdan líquido con mayor facilidad que los adultos, a través de la piel y mucosas por evaporación. 

Los mecanismos de compensación aún están inmaduros en la infancia 

    El cuerpo aún no ha desarrollado completamente los sistemas de compensación para manejar pérdidas de líquido exageradas. 

La falta de autonomía 

    Los bebés y niños pequeños dependen de sus cuidadores para mantenerse hidratados, ya que ellos mismos no pueden tomar agua o avisar que tienen sed. Por esto es importante mantener una buena hidratación del bebé, especialmente en días calurosos o cuando están enfermos. 

Causas comunes de deshidratación 

    Normalmente los niños pierden líquidos a través del sudor, lágrimas, respiración, orina y las heces. Estas pérdidas se reponen, junto con las sales y minerales, a través de los líquidos y alimentos ingeridos al beber y comer. 

    Este equilibrio puede perderse por un aumento en las pérdidas de líquidos o por una difícil restitución de los mismos debido a distintas causas, como: 

Deshidratación por fiebre 

    Durante los periodos de fiebre o calentura, el cuerpo utiliza una mayor cantidad de líquidos y energía, además, durante la bajada de la fiebre se produce una sudoración abundante. 

Deshidratación por diarrea 

    En los procesos diarreicos se pierden líquidos y sales minerales, lo que impide regular adecuadamente el agua en el cuerpo. 

Deshidratación por vómitos 

    La intolerancia a la vía oral por vómitos en niños impide que se repongan los líquidos de la forma tradicional, por lo que si tu bebe no para de vomitar es necesario que acudas con el médico para reponer las pérdidas por otras vías. 

Actividad física durante largos periodos de tiempo 

    Cuando los niños están jugando, sudan continuamente, estas pérdidas debemos reponerlas, ofreciendo líquidos constantemente a lo largo de las actividades deportivas. 

Días calurosos 

    La hidratación del niño es importante todos los días, pero en los días calurosos se debe prestar mayor atención a la reposición de líquidos. 

    Existen otras situaciones menos frecuentes que pueden desencadenar la deshidratación del niño, pero de cualquier forma lo fundamental es que logres identificar los síntomas de forma temprana. 

Síntomas de deshidratación en los bebés 

    La deshidratación se divide generalmente en 3 grados: leve, moderada y grave. Dependiendo del grado de deshidratación que presente el bebé, pueden aparecer diversos síntomas: 

Deshidratación leve a moderada 

La presencia de estos síntomas, indica que el bebé puede estar empezando a deshidratarse y que aún puedes manejarlo en casa para evitar que avance a una deshidratación grave.

    ● Boca y lengua seca, con saliva espesa y pegajosa. 

    ● Labios resecos. 

    ● Llanto con pocas lágrimas. 

    ● Fontanela hundida. La fontanela es la zona blanda en la parte superior de la cabeza del bebé. 

    ● El bebé orina menos y la orina se encuentra concentrada, con color oscuro. 

    ● La piel del bebé se torna seca y fría. 

    ● Irritabilidad y llanto inconsolable

● Debilidad o falta de energía, el bebé se muestra menos activo de lo normal.

Niño deshidratado

Deshidratación grave 

Cuando no es posible reponer las pérdidas, como en los niños con vómitos, o las pérdidas son muy abundantes, el bebé puede llegar a una deshidratación grave. Si se presentan estos síntomas debes acudir a urgencias inmediatamente: 
    
    ● Ausencia de orina por más de 8 horas. 

    ● Piel arrugada y seca. 

    ● El niño llora sin lágrimas. 

    ● Ojos hundidos. 

    ● Manos y pies pálidos y fríos. 

    ● Somnolencia acentuada. 

Tratamiento de la deshidratación 

    El objetivo del tratamiento de la deshidratación en los bebés consiste en reponer los líquidos perdidos, hasta llevarlos a un nivel normal. 

    Las medidas a tomar van a depender del grado de deshidratación que presente el bebé: 

Deshidratación leve 

    En el caso de la deshidratación leve, que puede ocurrir posterior a la actividad física o en un día caluroso, bastará con ofrecerle agua cada cierto tiempo al niño. 
    
    Igualmente, es importante que repose en un lugar fresco y sombreado mientras se reponen los líquidos del cuerpo. 

Deshidratación leve a moderada 

    En las deshidrataciones que van de leves a moderadas, a causa de la diarrea, fiebre o los vómitos, es necesario reponer los líquidos perdidos. 

    En estos casos, la rehidratación se hace con suero de rehidratación oral (SRO) en un lapso de 3 a 4 horas. 

    Estas soluciones contienen una combinación adecuada de azúcares y sales, que el niño requiere cuando se encuentra deshidratado. 

Deshidratación grave

    En caso de que el bebé presente síntomas de deshidratación grave, especialmente en los casos en que no se pueden reponer los líquidos por vía oral, es fundamental que te comuniques con su médico y acudas a urgencias.

    En niños con deshidratación grave más intolerancia a la vía oral, la rehidratación se hace por vía endovenosa.

    Una vez que se logre estabilizar al bebé y tolere la vía oral, se puede retomar la hidratación por vía oral con soluciones de rehidratación oral.

Rehidratación oral en bebés

    Para iniciar la rehidratación oral en los bebés, debes darle de 5 a 10 cc de suero cada 5 minutos. Con esto, vamos logrando que el bebé acepte pequeñas cantidades de líquido, que si las sumamos logran hacer un gran aporte.
 
    A medida que el niño vaya aceptando estas cantidades, puedes ir aumentando de forma gradual la cantidad de suero que le ofreces y disminuir la frecuencia entre las tomas. 

    Con esto vamos logrando que el bebé acepte pequeñas cantidades de líquido, que si las sumamos logran hacer un gran aporte. 

    Así es la forma ideal para hidratar a bebés con vómitos, ya que estas pequeñas cantidades se logran absorber entre un vómito y otro, además se disminuye la probabilidad de que se repita el vómito. 

    Si el bebé está deshidratado por diarrea, evita darle agua, refrescos, bebidas azucaradas, té, jugo de frutas o caldo de pollo, porque estas soluciones no contienen la composición adecuada de azúcares y sales que necesita el niño y pueden empeorar la diarrea. 

Lactancia materna durante la deshidratación 

    La lactancia materna se puede mantener durante estos periodos de rehidratación, a menos que el bebé esté vomitando repetidamente. 

    En el caso de los bebés que toman leche de fórmula, se debe parar mientras se realiza la rehidratación y retomar al tolerar los líquidos. 

    Las soluciones de rehidratación oral están contraindicadas en niños prematuros y menores de un mes

Cuándo Llamar al médico 

    En ocasiones las sales de rehidratación oral no funcionan para hidratar al bebé, especialmente en diarrea graves y vómitos persistentes. 

    En estos casos es necesario que te comuniques con el médico o acudas al servicio de urgencias para que el bebé reciba hidratación por vía intravenosa. Otras razones para llamar al médico: 

    ● Signos y síntomas de deshidratación grave. 

    ● Cambios en el color de las heces. 

    ● Si el niño se niega a beber la solución de rehidratación oral. 

    ● Presenta vómitos persistentes. 

    ● Se deshidrata más o parece no recuperarse. 

    ● Presenta vómitos o heces con sangre. 

    ● Vómitos de color verde o con apariencia de café molido. 

    ● Fiebre alta por más de 24 horas. 

Cómo prevenir la deshidratación en los bebés

    Siempre que tu bebé se encuentre enfermo, debes tratar de prevenir la deshidratación, de igual forma en los días calurosos o posterior a una actividad física extenuante. 

    Sigue estos consejos para prevenir la deshidratación en los bebés:

    ● Asegúrate de que el niño beba suficiente líquido cuando se encuentra realizando actividades físicas o está enfermo. 
Niña tomando agua


    ● Controla la temperatura del bebé con paracetamol o ibuprofeno, para reducir las pérdidas de líquido durante la fiebre. 

    ● Procura que las actividades físicas se lleven a cabo a primera hora de la mañana o al final de la tarde, para evitar las horas más calurosas del día. 

    ● No esperes que el niño tenga sed, este puede ser el primer síntoma de deshidratación.
 
    ● Mantén siempre a la mano sueros de rehidratación oral, para dárselos al niño en caso de que tenga algún signo de deshidratación moderada. 
    
    ● Durante la diarrea, evita ofrecer al niño alimentos con alto contenido de azúcar o dulces, alimentos fritos o con alto contenido de grasas y alimentos picantes, hasta que se haya recuperado.

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